jueves, 26 de abril de 2012

MUJER SAGRADA 2




Quién eres tú?
acaso pensaste en la pregunta?
acaso rascabas con tus uñas
tus dientes y tu piel
el origen lejano
de tu destino?
Piensa mujer
en el altar supremo
de tus dolores,
de tus quejidos
y también porqué no
en la altura infinita
de tu sonrisa,
que eres lo que eres,
un diseño mágico
en la mano de los Dioses,
un instante supremo
en la costilla de tu inicio.
**
Pueden los hombres herirte
de mil maneras,
con el desdén de sus dudas,
con los golpes de sus miedos,
siendo infieles, porqué no?
En fin mujer!
todo puede suceder
en la piel presente
de tu cuerpo.
Ahora piensa bien!
Si te arrodillas.
Si suplicas.
Si lloras por piedad
será traición
a la magia de tu historia.
Recuerda mujer sagrada
que la gloria de tu ancestro
liberó al mundo
de la opresión divina.
Tu lejano origen
le mostró el camino.
Nunca olvides
el brumoso manto
que protegió entonces
las falsas culpas
en la masculina mano
de los milenios
**
Mujer! hacedora vital
de tanta carne, sangre y huesos,
tú amasaste
en la cuna profunda
de tu vientre,
no solo eso,
no solo materia,
sino mucho mas
se anidó en ti
en la magia del encuentro.
El soplo vital,
el aliento de los Dioses
 salió desde ti
macho o hembra
el fulgor inconquistable
de un ser sagrado
puro y con luz divina.
**
Si dudas mujer,
gira con tus ojos
el entorno de tu mundo
y pregúntate.
Cada ser que camina
ríe y llora
desconoce acaso
donde acunó sus días
en el inicial tiempo
de su escultura?.
Si dudas mujer,
mírate a ti mismo
y pregúntate
el dolor inmenso
al patalear la vida,
al sentir con llantos
el conquistado llanto
en la boca de tu hijo.
No hay magia
 tan sublime
aquella de crear la vida.
Tú lo sentiste así!
cuando se iluminó
tu vientre.
**
Y continuó tu vida
con pecado o sin él,
pero siempre portando
el linaje tan sagrado
de aquella tu primera madre.
Los dioses de los hombres
te privaron muchas veces
de manifestar tu fuerza.
Ellos, con soberbia en sus mentes,
negaron siempre
lo sagrado de tu origen.
Miedo, duda, odio?
quizás todo o alguno,
pero te cobijaron siempre
con el manto del silencio
y porqué no del olvido.
Algunos,
en lo bestial de su ignorancia
o fanatismo,
te mutilaron y mutilan.
Que pecado mas horrendo
se anida allí
en su conciencia?
**
Pero no aceptes
el mandato fatal
de la costumbre.
Rebélate!
llora si quieres,
muerde con tus dientes
el falso destino
al que te someten.
Dicen algunos,
ajena eres
a esos sacramentos
por hombres impartidos.
Ríeles en la cara,
escupe con desdén
la ignorancia de sus actos
y pregúntales
si la conocen
a aquella mujer llamada
María de Magdala
**
Anímate!
no te rindas!
tu linaje es sagrado.
Eres mujer, madre y esposa,
pero nunca olvides
porqué pecó tu madre.
Simplemente,
muy simplemente
para enseñar a ti
el sublime camino
de la libertad